Sting sobre el bien y el mal

El cantante británico Sting, que la noche del domingo actuó en la pista atlética del Estadio Nacional de Santiago ante unas 7,000 personas, demostró que sus dotes vocales aún se conservan intactas aunque, según la prensa local, "cantó pero ya no encantó".

El artista mostró en Santiago toda su madurez musical adquirida en 30 años de actuaciones que no en vano lo han convertido en uno de los músicos más respetados de la parafernalia musical, aunque la actitud irreverente que a veces lo caracterizó en el escenario ya no es la misma.

Antes de encaramarse al escenario del Estadio Nacional, Sting se reunió en su camerino con algunos representantes de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos durante el régimen militar (1973-1990), como ocurrió también en sus dos anteriores presentaciones en Chile.

El concierto del artista británico comenzó con la canción 1000 años, que aparece en su más reciente álbum discográfico Brand new day, para seguir después con varios de sus temas clásicos que lo hicieron famoso a nivel mundial junto al grupo The Police.

Precisamente fue con estas canciones con las que el británico maravilló a las miles de personas que acudieron a disfrutar de su recital, aunque faltó la improvisación que Sting siempre cultivó en sus actuaciones para romper esquemas.

La prensa local coincidió en que los 90 minutos de actuación de Sting sirvieron para demostrar que el británico aún puede montar un concierto sólido y con un excelente sonido, que su voz sigue siendo potente pero que perdió el encanto de años atrás.

Sting, que fue por primera vez a Chile en 1990 para participar en el concierto de Amnistía Internacional con el que se celebró la restauración democrática en ese país, recibirá hoy de manos de la ministra de Relaciones Exteriores, Soledad Alvear, la Orden de la Gran Cruz al Mérito Gabriela Mistral por su aporte a la cultura y a los derechos humanos.

Tras la condecoración, el artista de 49 años se dirigirá a Argentina donde se presentará en el "Buenos Aires Hot Festival". Argentina recibió a Sting con lo peor de sus tradiciones: a poco de pisar tierra le robaron la maleta que contenía la Orden del Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral que el gobierno chileno le entregó el lunes 15 por su labor pro derechos humanos. Ese fue el primer comentario que el ex The Police le hizo a las Madres de Plaza de Mayo, en un encuentro a solas que tuvo en los camarines del estadio porteño de Vélez, poco antes de subir al escenario y tocar para 30 mil personas.

El concierto fue casi una réplica del de Rock in Rio, con una sabia mezcla de buen material solista y viejas glorias de The Police como Every little thing she does is magic, Roxanne y Every breath you take.