Madonna aparta a su hija del mundo del sexo

Madonna que simula masturbarse en el escenario o besa en la boca a Britney Spears y Christina Aguilera hace todo lo posible porque su hija de siete años, no tenga el más mínimo contacto con el mundo del sexo.

"Le protejo del sexo, punto. Sí, hablamos a veces de dónde vienen los bebés, pero el sexo no es y no debe ser ahora parte de su repertorio", declara Madonna en una entrevista que publica la revista de "The Sunday Times".

Lo que hacen, de momento, la popular artista y su marido, el director de cine Guy Ritchie, es prohibir a su hija Lourdes y a su hijo Rocco, de tres años, que vean los vídeos de su madre.

"Más adelante -dice ella- les explicaré que esa soy yo, pero que estoy en un escenario; que estoy interpretando un papel; que no soy realmente yo; que estoy actuando".

Hoy por hoy, sus hijos, en casa, tienen prohibido ver la televisión y decir palabrotas.

Aunque la cantante admite que ya ha llovido mucho desde los tiempos en que jugaba con el sexo y el erotismo, lo cierto es que no se arrepiente de nada.

"No me disculpo de ninguna manera porque es lo que entonces tenía en la cabeza... Entonces me interesaba tocar todos los palillos; ser rebelde, gamberra, saltarme las normas".

Madonna está a punto de presentar el primero de sus cinco libros infantiles, que llevan el título genérico de "English Roses" (Las rosas inglesas) y que ha escrito motivada, fundamentalmente, por su hija.

La artista asegura que los personajes femeninos de sus libros tendrán vida; que serán muy diferentes a las chicas de los clásicos cuentos infantiles.

"Las mujeres en 'La Cenicienta' o 'La bella durmiente' no hacen nada, son pasivas. Están ahí, aparecen, son guapas, se las lleva el príncipe azul, y después vivieron felices y comieron perdices".

Madonna asegura en la entrevista que quería escribir "de niñas y para niñas; de celos, de envidia y de lo que significa querer siempre lo que tiene la otra".

Y confiesa, en fin, que ella misma se sintió siempre muy desplazada en el colegio: "No era popular, ni atractiva, ni especial en ningún sentido y me pasaba la vida buscando el cariño y la atención de los demás".